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¿Tu perro se embute la comida, devorándosela demasiado rápido?  ¡5 trucos para solucionarlo!

Si tu perro tiene la conducta regular de comer demasiado rápido (como desesperado) su alimento, sin siquiera masticar, esto puede conllevar a que aparezcan problemas de salud importantes. Hoy te explicamos cinco formas en las que puedes ayudar a que coman más lento y pausado.

Aunque este tema te suene a algo poco relevante o hasta trivial, para muchos no lo es. Lo cierto es que se trata de una conducta muy perjudicial en el largo plazo, debido a que el comer demasiado rápido puede provocar problemas de salud importantes como en algunos casos: regurgitaciones continuas que pueden desencadenar en una esofagitis; el atragantamiento, los gases y cólicos por gases; en casos más extremos, a una torsión de estómago (muy grave). Otra condición aún menos común, pero que también podría llegar a suceder dado el caso, es que el perro desarrolle una neumonía por aspiración cuando tiene regurgitaciones muy frecuentes. Es decir, que la comida se le vaya “por otro lado” (a la vía respiratoria) o que ingrese con demasiado aire al sistema digestivo, lo cual podría ser una amenaza severa para su salud y bienestar general.

Esta conducta de “comer desenfrenadamente” suele ser relativamente frecuente pero pasajera en perros cachorros (menores a 1 año) por el estímulo que significa para ellos el descubrir nuevos sabores y el placer de comer en general, pero hay otros casos en donde conviene poner más atención a esta conducta procurando controlar que ésta no se convierta en un hábito normal de su día a día por los riesgos ya mencionados anteriormente. Aquí hacemos hincapié sobre todo en algunas razas de perros que muestran una mayor predisposición y tendencia a ser ansiosos a la hora de comer, como ser: bulldogs (francés e inglés), golden retrievers, labradores, entre otros.

Por otra parte, un tema muy importante que se debe mencionar es el tema de la saciedad (sentimiento de estar lleno del estómago, sin hambre). ¿Te ha pasado alguna vez que tenías un hambre voraz y comiste tan rápido algún alimento contundente y sin embargo, al terminar el mismo, aún podías seguir comiendo con hambre? Esto se da porque el sentimiento de saciedad está directamente relacionado con el tiempo de ingesta de la comida. Esto es debido a que nuestro cuerpo, al igual que el de nuestros animales, cuando empieza a ingerir comida, comienza a generar reacciones fisiológicas que en un tiempo determinado mandarán una señal de “estoy lleno”, independientes a la velocidad y “ritmo” al que estemos comiendo.

Así pues, si tu mascota come toda su porción demasiado deprisa (en menos de dos minutos, para ser más específicos), cuando éste termine, es posible que su cuerpo aún no haya podido mandar esta señal de saciedad, y aunque se haya acabado toda la ración que necesita, se quede buscando comida durante un rato. Esto puede llevarnos a nosotros sus guardianes a tender a darles gusto y favorecer la generación de un sobrepeso, aparte de los otros problemas mencionados arriba en este artículo.

Te explicamos 5 consejos que te ayudarán a evitar que coma tan rápido

1. Divide su comida en varias tomas al día

Los perros que tienen está característica de comer rápido no deberían comer solo 1-2 veces al día, ya que está conducta hará que coman aún más rápido en dichas ocasiones. Prueba, más bien, en dividir en 3 a 4 tomas al día su ración de alimento, así lo que come son porciones más pequeñas pero frecuentes ¡La meta de esto es evitar que coman con mucha hambre!

2. Cambia su plato

Existen unos platos especiales a la venta, especialmente pensados para golosos o perros ansiosos. Estos platos cuentan con un diseño tipo “laberinto” en su interior, compuesto por pequeñas ranuras y formas tipo canales, en donde puedes poner la comida. Este diseño lo que hace es generar una mayor dificultad para recoger el alimento con el hocico, entrenando a que el perro coma más lento y pausado. Esta solución suele ser muy útil y ofrecer buenos resultados. Además, muy a parte de ayudar con el tiempo de ingesta y por ende, en la saciedad, este tipo de platos les genera un estímulo adicional ya que comer se vuelve para ellos un ejercicio mental.

3. Comer solo y alejado de sus compañeros

Muchos perros que conviven con otras mascotas dentro de la misma casa, pueden llegar a desarrollar ese hábito de comer demasiado rápido debido a un sentido o instinto de competencia con el resto. Un consejo básico, pero potente en este caso, es que procures darle la comida en lugares separados físicamente de donde come el resto, o bien, en horarios distintos para que se sienta más relajado y menos ansioso al momento de comer.

4. Aliméntalo con comida fresca o agrega una pequeña cantidad de agua en su alimento

Agregando agua a su alimento, ya sean croquetas o a su comida fresca, esto los lleva a tener que comer más lento ya que su comida se vuelve más escurridiza.

Por otro lado el darles comida fresca que aporta entre un 60 a 70% de humedad es beneficioso ya que ellos ingerirán la misma cantidad de calorías y el mismo aporte de nutrientes que deberían pero, al aportar mayor humedad que las croquetas (10%), se conseguirá que el animal coma más cantidad de alimento en general, por más tiempo, y esté más saciado pero sin engordar. Llegando más tranquilo a su siguiente comida del día.

5. Utiliza juguetes a la hora de comer

Finalmente, puedes optar por colocar la comida dentro de un juguete que los obligue a “trabajar” para ganarse la comida. Por ejemplo, los populares “kongs”. Puede ser un muy buen ejercicio para la mandíbula y para estimularlo mentalmente también. Si quieres una versión “low-cost” y libre de plástico u otros agentes químicos, las tráqueas de res deshidratadas suelen ser una excelente opción para ser rellenadas con su comida.

¡Esperamos que estos consejos sean de mucha ayuda!

Dra. Paloma Medina Salas

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